Casi cuatro siglos de camino

Historia

En 1641 se inició una historia que transformaría, durante siglos, la vida de cientos de miles de jóvenes y mujeres maltratadas por la vida. Este es el camino que trajo a la Congregación desde Francia hasta Bolivia y Chile.

Fotografía histórica de hermanas de la Congregación del Buen Pastor

Orígenes

Nuestra Congregación fue fundada en Francia en 1835 por María Eufrasia Pelletier, religiosa del Refugio, sobre el legado de Juan Eudes.

1641

En Francia, Juan Eudes funda el Refugio de Nuestra Señora de la Caridad, para acoger a jóvenes y mujeres maltratadas por la vida, despreciadas por la sociedad y esclavizadas por el mal.

1829

María Eufrasia funda un monasterio en Angers. Allí constata que hace falta intercambiar recursos humanos y económicos y apoyarse mutuamente con otros monasterios del Refugio, que hasta entonces eran autónomos entre sí y dependían solo del obispo de su diócesis. Ante la falta de respuesta a sus peticiones de personal, crea un sistema de organización centralizado.

16 de enero de 1835

Nace el Generalato: con la bendición del papa Gregorio XVI, la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor se renueva, se fortalece y se extiende por el mundo entero, alcanzando con sus nuevas fundaciones los cinco continentes.

02a · Fundación en Bolivia

Casi 70 años de camino entre Perú y Bolivia

Sor Romana de la Santísima Trinidad tuvo la idea de crear un albergue para niños y niñas huérfanos en La Paz; el Papa rechazó esa primera idea. En 1890 comenzaron los trámites para la llegada de las hermanas del Buen Pastor a Bolivia: la señora Felipa Cordero hizo el contacto con las hermanas en Lima, Perú, y la Provincial de Perú pidió 200 Bs. para financiar el viaje de dos hermanas.

Las primeras hermanas llegaron a Bolivia en 1891, recibidas por el P. Jaenz, franciscano. Después de casi 70 años de camino entre Perú y Bolivia, el 1 de septiembre de 1960 llegó la carta que constituía las casas de Bolivia en Provincia independiente.

Más tarde, la Congregación comenzó a trabajar también en la pastoral carcelaria. Desde 1997 centra su atención en el proyecto ¡Levántate Mujer!, de atención integral a la mujer, con cuatro oficinas regionales —El Alto, Oruro, Santa Cruz y Sucre— que recuperan nombres en lenguas originarias: Sartasim Warmi, Sayariy Warmi y Epua Kuñatai.

  • Ma. de San Pablo Gervais — primera Superiora, canadiense
  • Ma. de San Francisco de Sales Correa — peruana
  • María de la Presentación Blanchard — canadiense
  • Ma. del Corazón de Jesús Larose — canadiense
  • Ma. de San José del Sagrado Corazón — novicia, peruana

Llegaron a La Paz, Bolivia, el 10 de febrero de 1892.

02b · Fundación en Chile

"La misión de su amor"

Fundada la Congregación por santa María Eufrasia en Angers en 1835, sobre el legado espiritual de san Juan Eudes, muy pronto surgió el desafío de extender la cultura de la misericordia a otras latitudes.

En 1848 asumió el Arzobispado de Santiago don Rafael Valentín Valdivieso, promotor de la llegada de nuevas congregaciones al país. Con su venia, el diplomático argentino Félix Frías negoció con santa María Eufrasia la ampliación de las actividades de la Congregación en Chile. En 1854, las hermanas aceptan tomar bajo su responsabilidad las fundaciones de San Felipe y de Santiago.

Siete misioneras, tras prestar juramento de fidelidad y sumisión a la Casa de Angers, se embarcan en el navío a vela "Costa Rica" y llegan al puerto de Valparaíso a mediados de marzo de 1855, estableciéndose en San Felipe. Desde esa fecha, la obra eufrasiana en Chile se extendió a otras regiones — lo que santa María Eufrasia llamaría "la misión de su amor".

02c · Proceso de Unificación

Una sola Provincia, dos países

En agosto de 2007 se celebró el Capítulo de Unificación entre Bolivia y Chile. Su objetivo general es consolidar una Provincia que asuma y se comprometa con las opciones capitulares, que dinamice la vida consagrada y el quehacer misionero como hermanas apostólicas y contemplativas, considerando la riqueza multicultural de nuestros pueblos.

Estos procesos reorganizan las estructuras comunitarias, apostólicas y administrativas de las comunidades y apostolados de la nueva Unidad, con el objetivo de mantener la centralidad de la Misión, mejorar la calidad de vida de las hermanas y comunidades, y mejorar la calidad del testimonio evangélico.

"Necesitamos el coraje, la audacia y el celo de santa María Eufrasia a fin de transformarnos y transformar nuestras estructuras para que estén verdaderamente al servicio de la misión."

En la Congregación del Buen Pastor, hablar de reestructuración es hablar de celo apostólico, vida orante, espíritu de discernimiento, nuevas estructuras, nuevas maneras de relacionarse, redes y partenariado. Los procesos de unificación de unidades son una respuesta creativa a las necesidades de la misión, del personal y del liderazgo.

Capítulos Provinciales Bolivia/Chile 2007-2026